NUESTRA VIDA |
La Comunidad de monjas que actualmente habita el Monasterio, pertenece a la Orden Cisterciense de la
Estricta Observancia (O.C.S.O.).
Esta Comunidad posee un origen casi tan antiguo como la orden (O.C.S.O.), ya que fue fundada probablemente
en el s. XII en la "Villa de Olmedo" (Valladolid), donde ha residido hasta mediados del s. XX. Posteriormente
vivió unos años en Ampudia (Palencia), llegando finalmente a Vico en 1977.
La vida de las monjas es esencialmente contemplativa. No ejercen un trabajo apostólico externo, no están en el
mundo, pero no son ajenas a él: a través de la oración, el trabajo manual, el silencio y la austeridad de vida,
"actualizan la obra de intercesión de Cristo, presentando ante el Padre a todos los hombres con sus angustias y
esperanzas, sus tristezas y alegrías".
En el Monasterio "escuela del servicio divino", la jornada transcurre de un modo equilibrado entre la oración y
el trabajo: celebración diaria de la alabanza a Dios (Oficio Divino), meditación de la Palabra (Lectio Divina)", La
Eucaristía, centro y cumbre de toda la jornada y trabajo fundamentalmente manual con el que las monjas,
siguiendo el precepto de San Benito, se ganan el sustento diario y ayudan a los necesitados.
Concluye la jornada con la Salve gragoriana, costumbre ancestral en el Císter, que inicia "el gran silencio", y el
descanso.
La jornada de la Comunidad se desarrolla de esta manera:
5,30-vigilias |
7-LAUDES |
9,30- TERCIA |
13,15-SEXTA |
15,15- NONA |
18,30-VISPERAS |
20,45-COMPLETAS |
![]() preparando la Eucaristia |
La Comunidad en oración |
Dando la comunión |